La alcaldesa socialista de Trujillo viaja en su coche oficial de lujo con chofer y percibe por su duro trabajo un sueldo de cerca de medio millón de pesetas al mes.
Se la puede ver todas las mañanas de compritas o por las tardes en el parque con los nenes.
Esta es la herencia de un pueblo desencantado de su ayuntamiento y que gira a la derecha a marcha forzada.
Yo mismo votare al PP y hare campaña para acabar con el PSOE en Trujillo en las próximas municipales.
Con este panorama dos polis municipales jóvenes y prepotentes esperan escondidos en el cruce de correos a que alguien no haga bien el STOP para recaudar fondos todas las noches.
Soluciones contra la crisis pues el ayto esta cerca de la banca rota.
Es contradictorio pagar impuestos y contribuir a la promoción de una ciudad y ser acosado y menospreciado por los que pierden las elecciones y al mismo tiempo gobiernan ganando mas que nadie en estos lares.
Mi sentimiento como habitante de Trujillo es ya estéril y solo deseo poder emigrar lo antes posible de este núcleo de insolidaridad, egoísmo y prepotencia cateta.
La alberca recibe fondos para la iluminación realizada por una empresa de Salamanca ( Aquí no hay electricistas) y no se dignan ni en limpiar la basura que se acumula, un mes después la bomba ha dejado de funcionar y el agua ha subido anegando el trabajo realizado.
La iluminación artística que se instalo hace unos meses ya no se enciende casi nunca.
La piscina municipal cubierta lleva años de obra y nacerá muerta.
La cultura brilla por su ausencia y Trujillo sigue siendo el único pueblo de España sin casa de la cultura.
El pueblo se ha vuelto conformista y la nada lo invade todo
En Trujillo tenemos el IBI más caro de Extremadura (255 euros), 30 más que en Badajoz, 42 más que en Cáceres y 45 más que en Mérida. (Todo esto con menos servicios y menos prestaciones para los ciudadanos)
Trujillo se muere y los que lo gobiernan se comerán su cadáver.