Toni García banda de ancho El País
Es un secreto a voces: en este país ya nadie se atreve a silbar y son pocos los que tararean. Se pueden contar con los dedos de una mano cuantos osan cantar en la ducha. Todos saben cuál es el motivo de esta oleada de pánico: cuatro letras. SGAE (www.sgae.es). Uno puede estar silbando en el tren y oír una voz a sus espaldas, “usted, el que silba”. Un tipo de negro y con gafas de sol, libretita y lápiz con la punta bien afilada nos llama la atención. “¿Le he oído bien? Estaba usted silbando a Juanes. Van a ser 50 céntimos”…
Toni García 28/08/2009
Es muy curioso pero la cultura que con la tecnologia digital a llegado a mas gente y a mejor precio ahora esta en peligro por sus autores que amenazan con meternos en la carcel por escuchar su musica.
Yo paso de escuchar musica, si es necesario no silvare en la ducha pero que nadie registre el silencio ni el canto de los pajaros.
Chuty